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EL DR. JAUME GUILERA TE ACERCA EL MUNDO DE GEOCOCO.

LA GEOGRAFÍA DE LA CONSCIENCIA CORPORAL ( GEOCOCO ) ES UN MÉTODO DE EJERCICIOS CON LÁPIZ Y PAPEL. TODO EMPIEZA CUANDO UN NIÑO COGE UN LÁPIZ Y SE PONE A GARABATEAR. 

Más adelante aparecen las líneas rectas. Y mucho más adelante el símbolo a través del trazo. La mano se vuelve herramienta de abstracción. Un puente hacia nuestra consciencia.

Si ponemos una gran hoja de papel en el suelo y cogemos el lápiz como un pincel, entonces iniciamos un viaje hacia el movimiento.

Empezamos intentando hacer una línea recta. Es curioso, porque la línea recta ejerce siempre una fascinación sobre el que la percibe. Si lo intentamos, y lo conseguimos; entonces premio. Y los frágiles mecanismos de recompensa se ponen en marcha. La dopamina nos susurra al oído: quiero hacer otra línea recta.

Y volvemos a ponernos en movimiento. Y poco a poco la atención se desplaza desde la ejecución del intento de control motor hacia la consciencia del acto motor.

Cuando uno empieza a conducir está demasiado pendiente de todo como para poder observar la consciencia. Cuando ya sabe puede disfrutar del paisaje porque automatiza sus actos motores y la atención queda liberada.

¿Dónde se queda atrapada nuestra atención diariamente? ¿Y qué pasaría si dedicaras un tiempo a observar tu cuerpo en movimiento? ¿Y si ese tiempo fuese intentando hacer una línea recta en el suelo?

La gran mayoría de la gente pensaría que es una perdida de tiempo. La línea sale más recta con una regla. Y más rápido.

Pero puede que los nuevos retos de la ciencia pasen por definir qué pasa en nuestra mente cuando tenemos consciencia de movimiento, es decir, cuando nos damos cuenta de que nos movemos. La vida es movimiento. Y la atención al movimiento del cuerpo genera percepciones de nuestro espacio interior que nos están vetadas desde otros mecanismos perceptivos.

¿Y no es aburrido intentar hacer líneas rectas en el suelo?
Pues no, pero no te preocupes, el aburrimiento suele ser una manera de encontrarse con el yo que habla. Otra manera de encontrárselo es cuando intentas crear líneas y una voz te dice: “cuidadín un poco más a la derecha”. Y zas…. ya no salió recta. La interferencia cognitiva es una de las malas costumbres occidentales.

Pero entonces …, si dejas de pensar te vuelves tonto.
Pues no, y hasta puede que te vuelvas rico. Messi es un genio del movimiento corporal y todos nos deleitamos con sus parábolas mágicas.

En conclusión: el maestro Refoyo te brinda un entrenamiento que puede mejorar tus habilidades motrices, tanto tu coordinación motora como tu equilibrio, conciencia postural e inhibición de respuesta.

A nivel de percepción viso-espacial mejorarás tu habilidad se síntesis y de análisis de las relaciones espaciales entre los objetos.

Y hasta puede que con un poco de suerte al cabo de unos meses puedas disfrutar de paisajes cognitivos, creados por ti mismo y tus nuevas habilidades.

Por si todo esto no fuera suficiente, no tiene contraindicaciones y la exploración de la consciencia no es delito es nuestro siglo. Solo que no se puede hacer rápido, ni por correo o Internet, requiere un esfuerzo continuo, no genera dinero, y no se lo puedes explicar al vecino en el ascensor.

Pero bueno, Jaime, qué clase de invento para nuestro ultra tecnológico y apresurado siglo nos propones….

Dr.Guilera
Presidente de AINA
(Associació  per la Investigació en Neurociències)